“La dama debió de pasar el duelo llorando con un ojo mientras cavilaba la manera de empeñar el otro, hasta que un día, harta de lamerse los codos para mantener las apariencias ante esas chismosas a quienes llamaba amigas, vendió el anillo de compromiso para pagar las obras que, transformando su casa en posada, habrían que asegurarle el pan de su futuro.”


La balada del forastero, Álvaro Colomer, 2005
(de Tierra de Nadie, AA.VV., mr ediciones, 2005)

Me encanta la capacidad del autor de evocar un mundo que parece lejano años luz, aunque sus personajes podrían ser perfectamente nuestros padres o abuelos. El cuento es parte de una antología de jóvenes (sobre este adjetivo se podría discutir) autores españoles que tienen en común la proveniencia o desarraigo: son charnegos, forasters, hijos de inmigrantes o inmigrantes ellos mismos, y escriben para reflexionar sobre los años en los que los inmigrantes no venían de Marruecos, Colombia o China, sino de Andalucía, Galicia o Estremadura o, en mi país, de Palermo, Sassari o Pordenone. Sobre los tiempos en que vivíamos en nuestra piel el desarraigo, la crisis de identidad, la sensación de no pertenecer a ningún lugar. Tiempos cercanos, que no deberíamos olvidar. Y lo hacen desde la periferia, geográfica y cultural, contando las historias que componen “Tierra de nadie”, alguna más lograda que otra, que nos regalan momentos y personajes auténticos.
Personalmente encuentro excelentes los cuentos de Álvaro Colomer, Marcos Ordóñez (sí, el crítico de teatro!) y Javier Pérez de Andújar, que retratan unas realidades cercanas y mágicas, que mezclan la tragedia y la incomodidad de una vida a la deriva, sin mucho que pedir ni desear, donde una canción escuchada por la radio del vecino o un bollo de chocolate recibido en premio abren inesperadas brechas de felicidad. Son muy divertidos los cuentos fantásticos “La gran victoria” de Guillem Martínez sobre vampiros morcilleros de visita en el Camp Noy y “Cómo practicar un exorcismo a un androide” de Josan Hatero, que reinterpretan en tema del extraño, del otro, en clave comico-grotesca.
No fue fácil elegir una frase y un cuento entre todos. Uno de los mayores logros de este libro es que me ha permitido descubrir unas voces frescas y cercanas de la actualidad literaria en lengua castellana, y ver que hay mucho talento y mucho por descubrir. Una muy buena noticia!

Una respuesta a ““La dama debió de pasar el duelo llorando con un ojo mientras cavilaba la manera de empeñar el otro, hasta que un día, harta de lamerse los codos para mantener las apariencias ante esas chismosas a quienes llamaba amigas, vendió el anillo de compromiso para pagar las obras que, transformando su casa en posada, habrían que asegurarle el pan de su futuro.”

  1. Señorita Sechi!

    Muchas felicidades por la iniciativa y por lo bien que escribes.

    Me dejaré guiar de vez en cuando por tu exquisito gusto literario, procurándome alguno de estos libros que propones.

    Creo que me decidiré por Irvine Welsh y su “Si te gustó la escuela te encantará el trabajo” para empezar.

    Ánimo con el blog! Pinta genial!

    Baci,
    c

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